10 destinos para amantes del vino

Algunos de estos viñedos priorizan la tradición, otros la modernidad y unos más están mirando al futuro. Lo que tienen en común es que en cada locación que hemos seleccionado se generan botellas de calidad en ambientes de ensueño.

Bodega Ysios, en España
Una de las principales representantes de la tendencia de «bodegas de autor» es la Bodega Ysios, perteneciente a la casa Domecq y diseñada por el famoso arquitecto Santiago Calatrava. El edificio está totalmente integrado al paisaje de la Rioja Alavesa y cuenta la historia lineal de las uvas, desde su cultivo hasta la copa. El tour de visita dura una hora, pero te recomendamos reservar más tiempo para conocer el pueblo de Laguardia, donde está ubicada la bodega, que tiene varios atractivos.


Chateau Margaux, en Francia
Una parada obligada en la región de Burdeos es el Chateau Margaux, donde se produce vino desde el siglo XVI. Aunque el castillo se remodeló en 1818, la tradición sigue distinguiendo a sus perfumados vinos. Las más de 250 hectáreas en las que descansa el castillo incluyen, además de las legendarias bodegas, senderos arbolados, jardines e incluso una capilla. Para visitar es necesario tener un guía experto y puede ser difícil gestionar el paseo, pero valdrá mucho la pena.


Dominus Winery, en Estados Unidos
Los arquitectos suizos Herzog y Meuron, ganadores del premio Pritzker, son conocidos por el museo Tate Modern en Londres, y este fue su primer proyecto en Estados Unidos: una exclusiva bodega en el valle de Napa, en California, propiedad del notable enólogo Christian Moueix. Hecho con rocas de basalto que ayudan a regular la temperatura, es un edificio que se adapta al entorno, presidiendo de un viñedo de 44 hectáreas donde se producen entre 7 y 12 mil cajas de vino al año. Por desgracia, no está abierto para visitas, pero para los amantes de la arquitectura, verlo a distancia basta.


Ruinart, en Francia
Para lujo y tradición, no hay nada por encima de la casa Ruinart, la más antigua productora de champán, activa desde 1729. Las bodegas se extienden por ocho kilómetros y están enterradas a 38 metros de la superficie, pues son producto de la minería de tiza del siglo XVII. En 1931, fueron nombradas un monumento histórico. Actualmente, el champán Ruinart se distribuye solo a clientes exclusivos, pero es posible tomar tours guiados por las instalaciones del viñedo, incluyendo las famosas bodegas.


Dominio del Plata, en Argentina
Este es un proyecto familiar de la famosa enóloga Susana Balbo y sus dos hijos, un enólogo y una administradora. Anclada en Mendoza, la bodega Dominio del Plata tiene un diseño simple y moderno, acorde con su objetivo de elaborar vinos de alta calidad mediante la cosecha manual y el enfoque en la sustentabilidad y la responsabilidad empresarial. Si la visitas, podrás elegir entre varias degustaciones temáticas que dan a conocer las variedades de vino que se encuentran en Argentina, y para la comida puedes optar por su restaurante o por un picnic informal.


Ken Forrester Wines, en Sudáfrica
Sudáfrica está liderando en el área de sustentabilidad en los vinos, gracias a iniciativas como un sello que se le otorga a los viñedos que acrediten que sus prácticas minimizan su impacto ambiental. Ken Forrester es uno de los productores que logró obtener este distintivo, además de ser parte de otras varias iniciativas sociales y ambientales. Ubicado en la región de Stellenbosch, este viñedo de 36 hectáreas produce una gran variedad de vinos y cuenta con un restaurante y un hotel, además de un espacio para la organización de eventos.


Quinta do Crasto, en Portugal
Este viñedo parece demasiado bueno para ser verdad: su piscina, creada por el famoso arquitecto Eduardo Souto, se alza por encima del río Douro, creando así una hermosa continuación de azules junto con el cielo. Por supuesto, las visitas a la quinta son inolvidables y pueden incluir todo tipo de amenidades, desde una cata tradicional hasta un paseo por el río, siempre acompañados por los vinos de la casa.


Te Mata Estate, en Nueva Zelanda
En operación desde 1895, Te Mata es el viñedo más antiguo del país y quizá el más importante incluso entre la gran oferta que hay en la Bahía Hawke. Es un lugar tan icónico que fue nombrado patrimonio protegido por el gobierno de Nueva Zelanda. Entre sus logros está reivindicar el vino tinto de ese país, gracias a su Coleraine, un tinto estilo Burdeos que es muy popular incluso en el extranjero. Todas las uvas en Te Mata son cosechadas a mano y el vino se produce de principio a fin dentro de sus instalaciones.


Lavaux Vineyards, en Suiza
Protegido por la Unesco desde 2007, este es el viñedo continuo más grande de Suiza, con 830 hectáreas construidas como terrazas por varias familias desde hace generaciones. Lo tradicional es hacer una caminata, en la que los visitantes pueden disfrutar el hermoso paisaje de los Alpes y el lago Geneva. Cuando las inclinaciones se hacen pesadas, es posible subirse a alguno de los pequeños trenes que recorren la extensión de los viñedos. Por supuesto, también se puede probar lo que producen: deliciosos vinos blancos que son tan populares localmente, que no se exportan.


Villa Della Torre Allegrini, en Italia
Una de las propiedades más impresionantes de la familia Allegrini, esta villa que data del siglo XVI fue creada por el arquitecto renacentista Giulio Romano y se ubica en la provincia de Verona. Es la sede de las operaciones de la marca. El vino que lleva su nombre es conocido por ser intenso y complejo, como podrás comprobar si tomas un tour, en el que además conocerás las centenarias técnicas para la creación del vino y recorrerás la impresionante propiedad, incluyendo una visita a su punto más alto, desde donde se observan los viñedos que la rodean.

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