Cómo pasar 24 horas en Valle de Bravo

Pocos destinos lo ofrecen todo como Valle de Bravo. Su ubicación privilegiada, las espectaculares vistas al lago y su gran variedad de actividades deportivas, culturales, gastronómicas y holísticas hacen de este lugar un spot fascinante por explorar.

Por la mañana

Comienza temprano con un delicioso desayuno en el restaurante Nuestro Rodavento, dentro del resort con el mismo nombre. Ya sea que elijas entre buffet o platillos a la carta, su cocina es espectacular y no te decepcionará. Después del desayuno, sigue disfrutando el ambiente boscoso con un paseo a caballo para ver la cascada Velo de Novia, una caída de agua de 35 metros que te robará el aliento. Al terminar la cabalgata dirígete al centro de Valle para pasear por el Barrio de Santa María Ahuacatlán y admirar la arquitectura del siglo XVI de la parroquia de San Francisco de Asís y la capilla de Santa María, la cual aloja al famoso Cristo Negro, el cual adquirió su color al sobrevivir al incendio de la capilla de una hacienda en la que se encontraba originalmente. Aprovecha el paseo para darte una vuelta por el Mercado de Artesanías, en donde encontrarás piezas de alfarería clásicas de barro café —el cual es extraído de las minas Barranca Seca—, cerámica de alta temperatura, piezas de hierro forjado y textiles de las comunidades indígenas de la región.

Por la tarde

Después de una mañana de naturaleza y arquitectura, nada mejor que sentarse en la terraza del restaurante Los Veleros para admirar el lago y los tejados de dos aguas aledaños. La cocina de este lugar destaca por el uso de ingredientes locales en platillos franceses y típicos mexicanos. Una fusión perfecta. Continúa disfrutando del lago, ya sea dando un paseo en velero o kayak, o bien, practicando esquí acuático o paddle board. Ahora que si traes un mood más zen, debes visitar la Casa de Oración Carmen Maranatha, un centro religioso ideal para meditar construido y administrado por monjes carmelitas. Sus jardines y patios enmarcados por la construcción de cantera rosa con un aire hinduísta, junto con sus esculturas y pinturas, son un deleite a la vista. Finaliza tu tarde con un momento de relajación en el Spa El Santuario, uno de los más exclusivos de Valle que se caracteriza por su visión integral y holística, con tratamientos que relajan no solo los músculos sino la mente y espíritu. Combina un masaje de piedras calientes con un ritual de sanación y un temazcal mientras disfrutas del apacible entorno.

Por la noche

Conforme el lago se llena del reflejo de las luces del pueblo, la vida nocturna de Valle se prepara para recibirte. Puedes comenzar la noche con una deliciosa cena en la acogedora terraza de Dipao, restaurante italo-mexicano con un giro contemporáneo. No te pierdas su alcachofa a los cuatro quesos o la esfera de mozzarela perfumada con cardamomo. Conforme avance la noche y si el cuerpo lo permite, puedes ir a alguna de las lunadas que se organizan en el Monte Alto, donde tendrás la experiencia de vivir el bosque por la noche y admirar la belleza de Valle nocturno desde lo alto, al calor de una fogata y con algunas botanas. Claro, que si prefieres, puedes cerrar la noche degustando las cervezas artesanales y mezcales en el patio del bar Mestizo.

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